Durante una década, hemos visto el mismo patrón en empresas de 500, 1.000, 2.000 y 3.000 empleados: incapacidades médicas que se acumulan en carpetas, rechazos que nunca se reintentan, licencias de maternidad que pierden trazabilidad, y carteras millonarias que terminan castigadas como pérdidas operativas.
El problema nunca fue jurídico. El problema es operativo y financiero. Los equipos de Recursos Humanos están entrenados para gestionar talento, no para auditoría forense de cartera con EPS. Y las consultoras tradicionales tratan las incapacidades como un servicio menor dentro de un portafolio más amplio.
"Decidimos hacer una sola cosa. Y hacerla mejor que nadie."
Esa decisión nos permitió construir una metodología propia, un equipo verticalmente especializado y una base de conocimiento profunda sobre cada causal de rechazo de cada entidad del sistema. Cuando el Decreto 1427 de 2022 entró en vigencia, no tuvimos que improvisar: lo absorbimos como el nuevo estándar y reentrenamos cada protocolo interno.
El equipo
Nuestro equipo opera bajo una premisa clara: cada caso es una cuenta por cobrar, no un expediente médico. Por eso integramos contadores, auditores, especialistas en seguridad social y abogados con experiencia comprobable en derecho laboral y administrativo. Trabajamos con metodología de gestión de proyectos y rendición de cuentas mensual al Comité Financiero del cliente.
Confidencialidad como principio
Toda nuestra operación se rige por estrictos acuerdos de confidencialidad. La información de nómina, salarios e historial médico de los colaboradores de nuestros clientes se trata bajo los más altos estándares de seguridad y reserva profesional, cumpliendo con la Ley 1581 de 2012 y todas las disposiciones aplicables.